El DAÑO COLATERAL ES EL CRIMEN ORGANIZADO
por MAM
Las enfermeras no somos ni seremos el Daño colateral de una supuesta guerra, que en el discurso de violencia de los gobiernos acá y en el mundo presentan como excusa para evadir las responsabilidades políticas en el manejo de la pandemia, esta vino a dejar expuesta el mal manejo de la enorme crisis del sistema sanitario que en Argentina está dividido en tres pero que responde a un solo negocio, el que manejan las corporaciones médicas que intervienen en las gestiones gubernamentales, desfinanciando el hospital público, vaciando los servicios, robando partidas, haciendo negociados de insumos vencidos, y todo el encadenado de corrupción que existe por parte de AMM, SUTECBA, ATE y UPCN. Desde hace muchos años y al desnudo utilizan su herramienta más feroz, la violencia física contra nosotras, el acoso y maltrato laboral para seguir sosteniendo esta cruel postura elitista y discriminatoria, donde los derechos de protección a la vida como la ley de insalubridad y el área crítica son un privilegios para médicos y los profesionales que elige esa corporación hospitalaria en Médicos Municipales, que a las claras está dispuesta a todo y hasta matar enfermeras, camilleros, ambulancieros, mucamas, camareras, administrativos, etc. Exponiendonos a las epidemias de las que no quisieron aprender, HIV, GRIPE A , H1N1, nos exponen así para sostener ese alto nivel de corrupción millonaria en acuerdo con las Cámaras de sanatorios privados, acompañadas por Daer, burócrata sindical de ATSA.
Y sí, han decidido EL DESCARTE DE PERSONAS, con la mentira, el abuso de poder y el negacionismo genocida de quienes en su funciones solo reconocen la doctrina de la economía y la seguridad, por encima del cuidado, el sentido humanitario y la protección social. Para que las medidas de cuarentena sean cumplidas con igualdad de condiciones, hoy nos vemos obligadas a salir a gritar para romper este espantoso silencio. Nosotras no seremos eL daño colateral del engaño y el ocultamiento.
Luchamos con la fuerza y la terrible realidad que inunda nuestras vidas. Con la fuerza de las que ya no están, por el presente que nos encuentra empoderadas y decididas por las que vienen. Porque somos mujeres de trabajo, somos madres, hijas, somos profesionales y autoconvocadas. DEBEMOS SER ESCUCHADAS, no vamos a parar!
POR ELLO ESTAMOS UNIDAS PARA GANAR EL DERECHO A VIVIR Y TRABAJAR CON DIGNIDAD