En nuestras manos…
escribe @César
A más de un año del comienzo de la pandemia, la realidad no ha cambiado demasiado. Nos han obligado a permanecer encerrados con el argumento de la saturación del sistema de salud pero no se ha hecho nada para mejorarlo. Hoy la capacidad en los hospitales no ha cambiado casi nada. Y han dejado de atenderse otras patologías como si la pandemia fuera el único problema, dejando de esta forma al desamparo a miles de personas que necesitan atención, diagnostico precoz para evitar futuras enfermedades, patologías que necesitan seguimiento como la diabetes, la hipertensión, y enfermedades mentales ni hablar, por lo general ya están desvalorizadas. El daño que se provocará en el tiempo, será peor que la pandemia.
En medio de esa situación los trabajadores de la salud explotados como nunca antes visto, perdiendo derechos básicos, salarios por debajo de la línea de la pobreza, pluriempleo, recorte de los días por estrés, sobreexposición a las enfermedades contagiosas, sin reconocimiento de insalubridad, etc.
Esto va para largo y nuestras condiciones así como el sistema de salud, no cambiaran si no hacemos algo. Hasta nos hemos dado cuenta que si caemos infectados ni siquiera tenemos trato preferencial por exponernos. Ahí también estamos solos y desamparados, ya han muerto enfermeras por no tener cama cuando la necesitaron. La obra social no responde, los sindicatos ni hablar. Le quitamos tiempo a nuestra familia para tener un ingreso que alcance y en ese ir y venir de un trabajo a otro, nos jugamos la salud y se nos va la vida.
El cambio no va a venir de la mano de nadie, solo nosotros sabemos de nuestras necesidades y de nuestros lugares de trabajo. Para el gobierno, ya lo ha demostrado, somos descartables. Es por eso que debemos y podemos organizarnos con nuestros compañeros, desde nuestro lugar de trabajo. Nadie vendrá a resolver nuestros problemas. Necesitamos salarios que nos alcancen para vivir. Que las cosas cambien está en nuestras manos.



